jueves, octubre 05, 2006

Vientos y árboles rojos

Pues ya se empiezan a sentir los fríos por acá. Mi nariz goteante y con punta fría es un buen termómetro al igual que mi piel. Aún hay sol bonillo aunque algunos días han sido nublados y han caído unas cuantas lluvias chiquitas, ningún aguacero. Ahora entiendo porqué en el reporte del clima también está incluida la velocidad de los vientos…brrr ya aparecieron estos que además de ser fuertes son fríos. Hay veces que pienso que debería llenar de piedras mis bolsillos pues luego siento que los vientos me arrastran. Pero a pesar de esto aun no se instala del todo la moda verano-invierno por acá, ya las chamarras, las botas, las bufandas y sudaderas empezaron a salir de los closets pero aún no se van las minifaldas, playeritas ombligueras, zapatitos de tacón con media transparente incluida, vestidos y demás lindezas que las chicas de por acá acostumbran usar. Es re chistoso verlas bien enchamarradas, con botas felpuditas, bufandas, gorras y con sus minifaldas y ¡sin medias!, otras de plano andan en short, chanclitas pero enchamarradas también ¡háganme el favor!, y yo que me quejaba de la liber y sus contradicciones. Bueno, una explicación que le doy a eso es que bueno, ya se esforzaron por tener buen cuerpo y no lucirlo en los casi cuatro meses al año que no hay nieve, pues no, Si yo tuviera buen cuerpo tampoco me resignaría tan rápido a taparlo y no enseñar mis torneadas piernas, mis frondosas pechudas y mi panza aún sin grasa y las que no tienen eso, pues la verdad para que empiezan a cubrirse si en lo que resta del año van a estar forradas como osos. Se vé que ya le perdieron el miedo al frío. Esas chicas y algunos chicos nomás andan toreando al frío. No exagero, neta que está refrescando mucho, con decirles que ¡hasta mi Omar ya se empieza a poner su sueter!. Pues así está la cosa. Orita ya los árboles se empiezan a poner rojitos. Se me había olvidado decirles que acá hay mucha ardilla. Por doquier que halla árboles ves uno de estos gusanos. Los he visto negros y cafecitos y están re bonillos; tienen unas colas esponjosas y ellas están medio flacas y muy ojonas. Una vez iba caminando con Omar y un ruidito nos hizo detenernos. Dirigimos la vista a donde venía el mentado ruido y vimos una ardillita que traía entre sus manitas una como nuez y la estaba abriendo con sus dientecillos, eso producía el ruidillo raro. Je. Otra vez, creo que solo fué una, vimos a unas ardillas salir de los contenedores de basura en la universidad pero en general las vemos en los árboles y corriendo por el pasto de los pradillos. Si las viera más por los botes de basura yo las pondría en la categoría en la que tengo a las ratas de la ciudad de México. Como les decía ya la ciudad va perdiendo su color verde pues está dando paso a los colores rojos y amarillitos en las hojas de los árboles, eso y el espectáculo que ofrece el viento cuando levanta las hojas que ya se cayeron es padrísimo.

Ora es cuando más se antoja tomarse un cafecito (ejem, bueno, esto es un decir pues aquí la gente toma café calientito haga frio o no), echarse un fajecito -je, para entrar en calor-, abrazarse con su pareja (hombre, mujer o quimera), sentarse como lagartija en cualquier lugar donde a uno le dé el sol y ponerse a leer tranquilamente….ah… eso se antoja.

Ya sé que va a nevar dentro de poco y siento cus-cus, o pa los que no entienden eso, me ando miando de miedo. Yep. Me pregunto si iré a aguantar o si optaré por quedarme en la madriguera hasta que llegue la primavera. No sé. ¿Mi pata de perro aguantará tanta sedentariadez? Hum, quien sabe pero mientras son peras o son manzanas yo me traje al menos una chamarra bien abrigadora que me dio el quique, a ver si sirve sino, pues no tendré noticias nuevas en un buen tiempo pues si me quedo en casa ¿de que voy a hablar? ¿de los programas de la tele? hújule julita, aún no la veo mucho. Digo eso de quedarme pues hasta el momento han sido pocas las veces que no he salido de la casa para nada. Voy a la biblioteca de la universidad, estudio un poco, casi siempre como con Omar cosas que preparo y llevo para ese fin, paseo por los edificios de la universidad y calles aledañas y ya cuando Omar no está ocupado, andamos recorriendo la ciudad. Ya nos compramos una tarjetita llamada ¨metropass¨ y es algo así como un abono de transporte, el chunche éste cuesta 97 dls, es mensual y con esto viajas cuantas veces se te antoje en cualquier servicio de transporte público excepto el taxi. El metro cierra hasta la 1:30 a.m. y hay camiones y tranvías que recorren la ciudad y que tienen horarios nocturnos muy flexibles para los noctámbulos. Hay una línea de camiones que solo funciona de noche y recorre el mismo camino que el metro,¡hasta hace las paradas en los mismo lugares!. Eso nos ayuda a nosotros mucho pues vivimos muy cerca de una estación del metro y el fin de semana que estábamos a las 5:00 de la mañana en la calle pudimos llegar sanos, salvos y casi sin esfuerzo a nuestra madriguera gracias a este servicio. ¿Que qué diablos andábamos haciendo en la calle a esa hora? Pues estábamos en ¨La nuit blanche¨ un evento del que les hablaré en la siguiente entrada.

3 comentarios:

Luis dijo...

Fotos de ardillas, fotos de ardillas!!!!

quique ruiz dijo...

Pues cuando estuve en Quebec y ya había nieve, siempre usaba tres playeras, un pantalón bastaba, me ponía la chamarra que te di, una bufanda y un gorro, a veces, por las orejas: cuando se enfrían tan cabrón y luego se calientan, una vez que uno regresa del exterior, llegan a doler.
Cuando me cambiaba, echaba la playera de más arriba al bote de la ropa sucia y subía la que estaba en medio; realmente funcionaba.
Lo peor del invierno son las tormentas; por lo demás, está padre, uno puede ir a esquiar, faire du ski ou faire de la planche à neige, faire du snow (snowboarding), on dit aussi.

Kurk dijo...

Hola Miss, acabo de enontrar su blog.

me estaredado mis vueltas

saludos
k