Estrenando nuevo año, ¿verdad? picarones. Nosotros también estamos en esas, je. Bueno, pues a darle a eso de vivir, bien o mal, según la preferencia, que los buenos deseos tenemos casi todos pero eso de la disposición o del echarle ganas para que se cumplan ya es otra cosa, ¿verdad? Por lo pronto, nosotros estamos en eso de cumplir un propósito para este 2008: Omar y yo nos vamos a estrenar como papacito y mamacita respectivamente (ah, ¿verdad? algún día me iba a tocar que me dijeran que me estoy poniendo mamacita) dentro de poco.
Este bebo, el famoso "pimiento" de quien ya les he hablado, ya merito está en su punto para salir al mundo y pues a darle, a seguirse cuidando, a alimentarse bien pa que salga gordo y sano. Menciono esto pues quiero poner en claro que no es fácil estar embarazada, digo, es bonito pero viendolo "objetivamente", sintiendo luego las cosas que se sienten pues como que es medio molestoso el proceso de hacer un hijo: todo el cuerpo cambia a cada rato y no se diga de los cambios anímicos que aparecen pues el nivel hormonal es como un carrito de montaña rusa: sube y baja a cada rato, de fregadazo e inesperadamente, ya hasta pienso que no se me hace desconocido el sindrome bipolar. Otro ejemplo: ya acabé con mis nauseas y vómitos (sólo me duraron los tres primero meses) y ahorita ando estrenándome en eso de el dolor de espalda y en eso de las molestias para dormir pues me da insomnio. O luego con mi panza grande como que no hallo como acomodarme en la cama y a veces hasta tengo que dormir medio sentada y con eso de que crece esta criaturita, pues ya anda apretándome de más mi vejiga y en consecuencia las corridas al baño son mas frecuentes y hasta reir o toser pueden hacer de las suyas con un chorrito traicionero que se escapa. Todo eso es normal, en serio, eso dicen mis libros de maternidad y la doctoras que me atienden. Por cierto, leyendo esos libros por primera vez me siento normal, soy igual que tooodas las mujeres, me pasan las mismas cosas, los mismos achaques y penas. Eso me hace muy feliz, digo, no siempre me gusta que me vean "rara".
Les decía, ya mero está este muchacho listo para salir a conocer mundo, nuestro mundo y pues hay que irlo aleccionando sobre lo que se va a encontrar en él. Omar le dice una y otra vez que su teoría de los úteros concéntricos no es cierta y que cuando salga lo va a ver, que no todo lo que le rodea va a ser su madre, que se sienta aliviado por eso; que él -Omar- no es un ser incorpóreo ni es "la voz", que eso solo Frank Sinatra; que es de carne y hueso como el y así.
Este muchacho -el pimiento- se mueve mucho, pero le digo que pronto se le va acabar el espacio pues a su edad -ocho meses casi- empezará a crecer y a llenar el espacio reducido en que está y pues ni modos, ya no va a andar ahí vuelta y vuelta, tons el canijo, todo abusadillo decidió aprovechar el tiempo qeu le queda de libertad de movimiento y se la pasa muévese y muévese, patada y patada (dios, ¿porqué le conté de Jet-Li y sus hazañas?) y pues mi panza ora sí que es su "sparring". Luego ando ahí sentada, toda tranquila en mi rato de meditación (juar, juar, si, como ño) y siento de repente el trancacito, toco mi vientre, lo acaricio y le hablo bonito para qeu se tranquilice y yo siga en mi reposo pero nada, el canijo como que se pone confianzudo y moles, otra patadita por allá y otra por acá y al rato parece mi panza costal de gatos peleandose. Luego si me da cosa verla, si no supiera que lo que hay ahí adentro es un bebo, yo saldría corriendo por los pasillos soltando fuertes alaridos de terror pues se vé como escena de la película "Alien". ¿Se acuerdan de ella? esas escenas donde la teniente Ripley ya tiene dentro de sí un aliencito y nomás se ve como se mueve el coso bajo la piel. Da ñañaras, ¿verdad? pero bueno, confio en que los ultrasonidos son reales y lo que ví en el par que me hicieron es un bebo (se veía como humanito y no como el monstruo ese de la película). Eso me hace recordar que una vez fuí a una exposición, que creo es permanente, en el Antiguo Colegio de Medicina de la UNAM en el mero centro. Ahí hay una sala donde abundaban los fetos humanos y hay de tocho morocho en edades de feto y en como están conservados (técnicas). Hay unos a los que les inyectaron una sustancia y se ve solo su piel y su sistema oseo o su sistema nervioso, bien ilustrativo. Bueno, a los que se les veía su sistema oseo los veía algo raros, luego vi un esqueleto de un feto chiquito y luego uno de uno casi nacido y se seguían viendo raros. Algo, algo tenían extraño, algo que no era humano segun yo, pero revisé y si, todos eran normales y de humanos... y de pronto me dí cuenta: sus esqueletos no se parecían a los que luego vemos en las monografías que uno compra en la papelería o ve en los libros o en los consultorios o en las pelis porque sencillamente NO TENIAN DIENTES. Eso los hacía muy raros, casi animaláseos. Pero ¿porqué no tenían dientes? refunfuñé, acto seguido solteé la carcajada, era obvio, eran bebés. La gran diferencia entre los esqueletos de siempre era eso: los dientes --pero en serio, si se ven diferentes solo por ese detallito. Deberían de enseñarnos más esqueletos de gente, o desdentada totalmente, o medio chimuelos, pa que no nos pase eso.
Termino aquí, ojalá y no deje pasar tanto tiempo entre ésta y la siguiente entrada.
Les deseamos un buen año yo y mis dos latas: el bebo y el Omar.
Hasta pronto.
Este bebo, el famoso "pimiento" de quien ya les he hablado, ya merito está en su punto para salir al mundo y pues a darle, a seguirse cuidando, a alimentarse bien pa que salga gordo y sano. Menciono esto pues quiero poner en claro que no es fácil estar embarazada, digo, es bonito pero viendolo "objetivamente", sintiendo luego las cosas que se sienten pues como que es medio molestoso el proceso de hacer un hijo: todo el cuerpo cambia a cada rato y no se diga de los cambios anímicos que aparecen pues el nivel hormonal es como un carrito de montaña rusa: sube y baja a cada rato, de fregadazo e inesperadamente, ya hasta pienso que no se me hace desconocido el sindrome bipolar. Otro ejemplo: ya acabé con mis nauseas y vómitos (sólo me duraron los tres primero meses) y ahorita ando estrenándome en eso de el dolor de espalda y en eso de las molestias para dormir pues me da insomnio. O luego con mi panza grande como que no hallo como acomodarme en la cama y a veces hasta tengo que dormir medio sentada y con eso de que crece esta criaturita, pues ya anda apretándome de más mi vejiga y en consecuencia las corridas al baño son mas frecuentes y hasta reir o toser pueden hacer de las suyas con un chorrito traicionero que se escapa. Todo eso es normal, en serio, eso dicen mis libros de maternidad y la doctoras que me atienden. Por cierto, leyendo esos libros por primera vez me siento normal, soy igual que tooodas las mujeres, me pasan las mismas cosas, los mismos achaques y penas. Eso me hace muy feliz, digo, no siempre me gusta que me vean "rara".
Les decía, ya mero está este muchacho listo para salir a conocer mundo, nuestro mundo y pues hay que irlo aleccionando sobre lo que se va a encontrar en él. Omar le dice una y otra vez que su teoría de los úteros concéntricos no es cierta y que cuando salga lo va a ver, que no todo lo que le rodea va a ser su madre, que se sienta aliviado por eso; que él -Omar- no es un ser incorpóreo ni es "la voz", que eso solo Frank Sinatra; que es de carne y hueso como el y así.
Este muchacho -el pimiento- se mueve mucho, pero le digo que pronto se le va acabar el espacio pues a su edad -ocho meses casi- empezará a crecer y a llenar el espacio reducido en que está y pues ni modos, ya no va a andar ahí vuelta y vuelta, tons el canijo, todo abusadillo decidió aprovechar el tiempo qeu le queda de libertad de movimiento y se la pasa muévese y muévese, patada y patada (dios, ¿porqué le conté de Jet-Li y sus hazañas?) y pues mi panza ora sí que es su "sparring". Luego ando ahí sentada, toda tranquila en mi rato de meditación (juar, juar, si, como ño) y siento de repente el trancacito, toco mi vientre, lo acaricio y le hablo bonito para qeu se tranquilice y yo siga en mi reposo pero nada, el canijo como que se pone confianzudo y moles, otra patadita por allá y otra por acá y al rato parece mi panza costal de gatos peleandose. Luego si me da cosa verla, si no supiera que lo que hay ahí adentro es un bebo, yo saldría corriendo por los pasillos soltando fuertes alaridos de terror pues se vé como escena de la película "Alien". ¿Se acuerdan de ella? esas escenas donde la teniente Ripley ya tiene dentro de sí un aliencito y nomás se ve como se mueve el coso bajo la piel. Da ñañaras, ¿verdad? pero bueno, confio en que los ultrasonidos son reales y lo que ví en el par que me hicieron es un bebo (se veía como humanito y no como el monstruo ese de la película). Eso me hace recordar que una vez fuí a una exposición, que creo es permanente, en el Antiguo Colegio de Medicina de la UNAM en el mero centro. Ahí hay una sala donde abundaban los fetos humanos y hay de tocho morocho en edades de feto y en como están conservados (técnicas). Hay unos a los que les inyectaron una sustancia y se ve solo su piel y su sistema oseo o su sistema nervioso, bien ilustrativo. Bueno, a los que se les veía su sistema oseo los veía algo raros, luego vi un esqueleto de un feto chiquito y luego uno de uno casi nacido y se seguían viendo raros. Algo, algo tenían extraño, algo que no era humano segun yo, pero revisé y si, todos eran normales y de humanos... y de pronto me dí cuenta: sus esqueletos no se parecían a los que luego vemos en las monografías que uno compra en la papelería o ve en los libros o en los consultorios o en las pelis porque sencillamente NO TENIAN DIENTES. Eso los hacía muy raros, casi animaláseos. Pero ¿porqué no tenían dientes? refunfuñé, acto seguido solteé la carcajada, era obvio, eran bebés. La gran diferencia entre los esqueletos de siempre era eso: los dientes --pero en serio, si se ven diferentes solo por ese detallito. Deberían de enseñarnos más esqueletos de gente, o desdentada totalmente, o medio chimuelos, pa que no nos pase eso.
Termino aquí, ojalá y no deje pasar tanto tiempo entre ésta y la siguiente entrada.
Les deseamos un buen año yo y mis dos latas: el bebo y el Omar.
Hasta pronto.
2 comentarios:
Fotos, quiero más fotos de la panza
Saludos
si queremos mas fotos del pimiento envuelto y después desenvuelto
saludos
CCC
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