El fin de semana fuimos a un oir jazz tocado por Eugenio Toussant junto con otros dos músicos mexicanos ("Eugenio Toussant trio"). Este concierto era parte de los eventos que el consulado mexicano acá en Toronchis organizó en el Harbourfront con motivo del mentado "dia de muertos". Hubo una exhibición de ofrendas de muertos (estaban ahí dos tres, digo, es lo malo de haber visto unas muy chidas en México, pues uno tiende a comparar), venta de: calaveras y calaveritas de azúcar y chocolate, artesanía de papel mache, joyería de plata, blusas bordadas, papel picado; la proyección de un corto de animación en plastilina con el tema de la muerte (muy bien hecho, por cierto), música norteña en vivo y comida mexicana (ésta no era gratis).
Ví días antes en la cartelera de eventos que iba a tocar acá el Eugenio y le dije al omar: ¡vamos!
Ese cuate es muy buen músico y supusimos que demás de su trio también lo serían. Y sí , no nos equivocamos.
El subió al escenario con uno de sus clásicos sacos con dibujitos todo feo pero y ¡no traía sus tenis convers! ¡Cómo es posible¡ Llevaba sus zapatitos negros bien boleados. Omar me dijo que era pa´ que le tuvieran más respeto pero digo, si de respeto se trata, que no use esos sacos que están pa dar risa nomás, jajaja. Bueno, tocaron gratis y muy bien. Estaban ahí, bien cerquitas de uno. Terminando el jazz y pos ya estando ahí decidimos aprovechar y ver los otros eventos.
Vimos-criticamos las ofrendas y nos chutamos el cortito animado. Y sin preguntarle a Omar, lo llevé a lo de la música norteña. El grupo tocó más bien covers de la amplia gama de música norteña que hay en México. Que bien tocaron estos chamacones. Eran cuatro y no habia acordeon pero lo sustituia re bien con un organo de esos electronicos el vocalista cantaba muy bien y era muy buen animador, con gracia y buena voz. Se notaban todos profesionales, solo no me gustaron mucho cuando tocaron canciones suyas, solo dos, pero suficiente para que no me gustaran. La gente, mayoritáriamente mexicanos bailaron banda sinaloense, pasito duranguense, banda, cumbia norteña... ahhh. Puras buenas cantaron, verda de dios.
Ya saliendo de eso, fuimos al área de comida y nos comimos un pozole que la verdad estaba de rechupete, no es que hace mucho que no como pozole, no, era que de verdad estaba hecho con buen sazón. Tenía un resto de carnita de puerco, sólo le faltaron un poquito de gorditos de gracita y cartilago de la cabeza del puerco pero el sabor, señores, eso es sabor. Faltaron también las tostaditas pero ni modos, no todo es felicidad. De ahí fuimos a comer unos taquitos de carnitas estilo michoacán que vimos después que hicieron en su cazo de cobre y toda la cosa. Lástima, también les faltó algo: no tenían cueritos pero estaba dos tres la carne. Comimos tambien un taco de dizque alambre que la verdad... era pura carne de res con cebolla, lo bueno es que estaba rica pero eso no era un alambre. Vimos unos tacos dorados pero nel, no se veían chidos y unos tacos de guisado que la verdad no se me antojaron, por ejemplo, el de papas con rajas era puro pure de papa con unas hebritas delgadisisisímas de chile poblano... no, así no.
Pero el pozole.... ahhhhh.Ví días antes en la cartelera de eventos que iba a tocar acá el Eugenio y le dije al omar: ¡vamos!
Ese cuate es muy buen músico y supusimos que demás de su trio también lo serían. Y sí , no nos equivocamos.
El subió al escenario con uno de sus clásicos sacos con dibujitos todo feo pero y ¡no traía sus tenis convers! ¡Cómo es posible¡ Llevaba sus zapatitos negros bien boleados. Omar me dijo que era pa´ que le tuvieran más respeto pero digo, si de respeto se trata, que no use esos sacos que están pa dar risa nomás, jajaja. Bueno, tocaron gratis y muy bien. Estaban ahí, bien cerquitas de uno. Terminando el jazz y pos ya estando ahí decidimos aprovechar y ver los otros eventos.
Vimos-criticamos las ofrendas y nos chutamos el cortito animado. Y sin preguntarle a Omar, lo llevé a lo de la música norteña. El grupo tocó más bien covers de la amplia gama de música norteña que hay en México. Que bien tocaron estos chamacones. Eran cuatro y no habia acordeon pero lo sustituia re bien con un organo de esos electronicos el vocalista cantaba muy bien y era muy buen animador, con gracia y buena voz. Se notaban todos profesionales, solo no me gustaron mucho cuando tocaron canciones suyas, solo dos, pero suficiente para que no me gustaran. La gente, mayoritáriamente mexicanos bailaron banda sinaloense, pasito duranguense, banda, cumbia norteña... ahhh. Puras buenas cantaron, verda de dios.
Ya saliendo de eso, fuimos al área de comida y nos comimos un pozole que la verdad estaba de rechupete, no es que hace mucho que no como pozole, no, era que de verdad estaba hecho con buen sazón. Tenía un resto de carnita de puerco, sólo le faltaron un poquito de gorditos de gracita y cartilago de la cabeza del puerco pero el sabor, señores, eso es sabor. Faltaron también las tostaditas pero ni modos, no todo es felicidad. De ahí fuimos a comer unos taquitos de carnitas estilo michoacán que vimos después que hicieron en su cazo de cobre y toda la cosa. Lástima, también les faltó algo: no tenían cueritos pero estaba dos tres la carne. Comimos tambien un taco de dizque alambre que la verdad... era pura carne de res con cebolla, lo bueno es que estaba rica pero eso no era un alambre. Vimos unos tacos dorados pero nel, no se veían chidos y unos tacos de guisado que la verdad no se me antojaron, por ejemplo, el de papas con rajas era puro pure de papa con unas hebritas delgadisisisímas de chile poblano... no, así no.
Regresamos al otro día solo para volver a comer un pozolito y otro par de taquitos de carnitas.
Acá uno encuentra ya una cantidad decente de comida mexicana pero la verdad o son muy caros o no tienen sazón. Es una lástima. Digo, si fueran caros pero bien cocinados está bien, pero así medio aguados, sin sazón o al ahí se va, no. Eso sólo para los que no conocen. ¿Cómo ven un guacamole en 7 dls? Y eso que el aguacate ya se consigue acá con relativa facilidad (un aguacate: un dolar) y no es un arte hacer el guacamole. En fin. Como ya está creciendo la comunidad mexicana por esta ciudad, ya no es díficil encontrar un buen de productos mexicanos, tons ¿porqué dan tan caras las cosas? Es más barata la comida hindú y la jamaiquina que también necesitan varios ingredientes (son muy especiudas) y es de muchos hervores además de ser muy rica. Eso de la dificultad entonces no es.
Ahí les pongo el cortito este que vimos.
Acá uno encuentra ya una cantidad decente de comida mexicana pero la verdad o son muy caros o no tienen sazón. Es una lástima. Digo, si fueran caros pero bien cocinados está bien, pero así medio aguados, sin sazón o al ahí se va, no. Eso sólo para los que no conocen. ¿Cómo ven un guacamole en 7 dls? Y eso que el aguacate ya se consigue acá con relativa facilidad (un aguacate: un dolar) y no es un arte hacer el guacamole. En fin. Como ya está creciendo la comunidad mexicana por esta ciudad, ya no es díficil encontrar un buen de productos mexicanos, tons ¿porqué dan tan caras las cosas? Es más barata la comida hindú y la jamaiquina que también necesitan varios ingredientes (son muy especiudas) y es de muchos hervores además de ser muy rica. Eso de la dificultad entonces no es.
Ahí les pongo el cortito este que vimos.
1 comentario:
Humor negro pero me encantó, quisiera aprender animación en plastilina, es apasionante.
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