¿Diablos, porqué luego pasa esto?
Seinfeld a menos de diez minutos caminando de la puerta de el departamento y el hospital a 20. Arggghhh. La cita en el hospital es a las diez y hay que estar puntualísimos pues hay que pasar antes de la revisión de Patita-de-perro a llenar unos papeles y como que acá no están acostumbrados a la impuntualidad y por otra parte Jerry Seinfel d a las 9:30 en la entrada del cine
¿Qué hago, que hago?
¿Y si faltamos a la cita? ¡no! luego está de locos que nos vuelvan a dar otra y además son trámites y trámites que hay que volver a hacer. Pero... es Seinfeld.
Omar repetía una y otra vez. Yo, nomás mirandolo a él y a el reloj sin saber que decir. Mira que tener en vivo y a todo color enfrente de tu cara y bien cerquititas a unos de tus ídolos, a aquel a quien le debes tantos ratos felices de tu vida, tantas risas y pláticas con amigos, tal vez por única vez en tu vida y por otra, una cita con una doctora que a lo más le va a decir a tu esposa que pues todo va bien, pues el esperado ultrasonido, según "Pregnancy for dummies" (nuestra biblia del embarazo) , se hace a las 19 o 20 semanas de gestación y no a las 15 que ella lleva....
¿A quien chingados se le ocurrio hacer una premier de una película a las 9:30 de la mañana? ¿Esas son maneras de tratar a las estrellas, desvelandolos? ¿Cómo se atreven estos torontonianos a tratar así a Seinfeld?
Lo único bueno de esa estúpida hora era que no iba a haber multitudes en el cine pues en esos momentos la mayor parte de la gente estaría trabajando o en la escuela y bueno, por Seinfeld y yo, Omar puede faltar a sus clases de la mañana pero... escoger entre Seinfield y yo era lo difícil.
Bueno, la verdad fué que la cosa no paso así exactamente. Lo anterior SI hubiera pasado si Omar hubiera visto bien la hora de la premier. El había leido solo 9:30 y supuso que sería P.M. pero cuando llegamos al cine como a las 6:00 p.m. bien chichos para ver al Jerry y no ver a multitudes o ya de perdis a algunos fotógrafos se nos hizo raro, tons checó de nuevo su fuente y fué cuando se dió cuenta de que no vió que la premier había sido en la mañana, a las 9:30. Sólo su descuido lo salvó de tan difícil decisión.
Pero bueno, no todo estuvo perdido ese día después de todo. No ver a Jerry Seinfeld fué doloroso pero oir los latidos de el corazón de su bebo casi lo lleva al borde de las lágrimas... de felicidad.
Yo también los oí. La doctora me puso un aparatejo en el vientre y éste estaba conectado a un amplificador y de pronto oimos..... ¿gruñidos? Eso no es un latido, son las tripas de usted, señora me dijo la doctora, menos mal pensé yo, ya me estaba asustando, ¿que clase de bebo gruñe así? De pronto oimos los clásicos tum tum´s de un corazón. Ahí está dijo la doctora. Sí, esos era unos latidos pero iban hechos la mocha. Tons pensé, "chale, a lo mejor me pregunta la doctora si no anduve fumando mota y por eso el acelere del corazoncito del bebo pero no, les juro que no he fumado nada, solo olí el humo que se desprendía de los churros que traían las personas en el "virgin festival" pero eso fué ¡a principios de septiembre!. Ups. tal vez debí de haber contenido la respiración pero eso me hubiera matado por asfixia pues el olor estaba por todas partes, aparte, a decir verdad, olía re sabroso". La doctora me sacó de mis profundos pensamientos diciendo que no nos asustaramos, que es normal para el corazón de un bebo in utero latir así de rápido. Ah, bueno, dije aliviada.
Todo va bien.
Seinfeld a menos de diez minutos caminando de la puerta de el departamento y el hospital a 20. Arggghhh. La cita en el hospital es a las diez y hay que estar puntualísimos pues hay que pasar antes de la revisión de Patita-de-perro a llenar unos papeles y como que acá no están acostumbrados a la impuntualidad y por otra parte Jerry Seinfel d a las 9:30 en la entrada del cine
¿Qué hago, que hago?
¿Y si faltamos a la cita? ¡no! luego está de locos que nos vuelvan a dar otra y además son trámites y trámites que hay que volver a hacer. Pero... es Seinfeld.
Omar repetía una y otra vez. Yo, nomás mirandolo a él y a el reloj sin saber que decir. Mira que tener en vivo y a todo color enfrente de tu cara y bien cerquititas a unos de tus ídolos, a aquel a quien le debes tantos ratos felices de tu vida, tantas risas y pláticas con amigos, tal vez por única vez en tu vida y por otra, una cita con una doctora que a lo más le va a decir a tu esposa que pues todo va bien, pues el esperado ultrasonido, según "Pregnancy for dummies" (nuestra biblia del embarazo) , se hace a las 19 o 20 semanas de gestación y no a las 15 que ella lleva....
¿A quien chingados se le ocurrio hacer una premier de una película a las 9:30 de la mañana? ¿Esas son maneras de tratar a las estrellas, desvelandolos? ¿Cómo se atreven estos torontonianos a tratar así a Seinfeld?
Lo único bueno de esa estúpida hora era que no iba a haber multitudes en el cine pues en esos momentos la mayor parte de la gente estaría trabajando o en la escuela y bueno, por Seinfeld y yo, Omar puede faltar a sus clases de la mañana pero... escoger entre Seinfield y yo era lo difícil.
Bueno, la verdad fué que la cosa no paso así exactamente. Lo anterior SI hubiera pasado si Omar hubiera visto bien la hora de la premier. El había leido solo 9:30 y supuso que sería P.M. pero cuando llegamos al cine como a las 6:00 p.m. bien chichos para ver al Jerry y no ver a multitudes o ya de perdis a algunos fotógrafos se nos hizo raro, tons checó de nuevo su fuente y fué cuando se dió cuenta de que no vió que la premier había sido en la mañana, a las 9:30. Sólo su descuido lo salvó de tan difícil decisión.
Pero bueno, no todo estuvo perdido ese día después de todo. No ver a Jerry Seinfeld fué doloroso pero oir los latidos de el corazón de su bebo casi lo lleva al borde de las lágrimas... de felicidad.
Yo también los oí. La doctora me puso un aparatejo en el vientre y éste estaba conectado a un amplificador y de pronto oimos..... ¿gruñidos? Eso no es un latido, son las tripas de usted, señora me dijo la doctora, menos mal pensé yo, ya me estaba asustando, ¿que clase de bebo gruñe así? De pronto oimos los clásicos tum tum´s de un corazón. Ahí está dijo la doctora. Sí, esos era unos latidos pero iban hechos la mocha. Tons pensé, "chale, a lo mejor me pregunta la doctora si no anduve fumando mota y por eso el acelere del corazoncito del bebo pero no, les juro que no he fumado nada, solo olí el humo que se desprendía de los churros que traían las personas en el "virgin festival" pero eso fué ¡a principios de septiembre!. Ups. tal vez debí de haber contenido la respiración pero eso me hubiera matado por asfixia pues el olor estaba por todas partes, aparte, a decir verdad, olía re sabroso". La doctora me sacó de mis profundos pensamientos diciendo que no nos asustaramos, que es normal para el corazón de un bebo in utero latir así de rápido. Ah, bueno, dije aliviada.
Todo va bien.
1 comentario:
así es, galopa galopa como un potrillo... o yegüita.
a mí me habían dicho que tenía que tomar 1.5 lts de agua, que muy diligente tomé, y me hicieron esperar muchísimo antes de entrar para el ultrasonido. cuando escuché ese galope de otro mundo, se me soltó todo de la impresión.
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