jueves, mayo 10, 2007

Las interpretaciones.

Hola de nuevo a todos. Perdonen el descuido de este blog pero es que no recordaba mi password y tampoco tenía muchas ganas de escribir y cuando si las tenía pues no tenía internet a la mano. Aunque tengo un montonal de ideas, chismes y anecdotas rondando en mi cabeza me es mas fácil pensarlas que escribirlas pues esto último implica para mí mucho trabajo. ¿Trabajo? Me explicaré. La verdad es que me autocensuro un poco: evito escribir groserías en exceso, cosas muy sexosas, guarradas, cosas fascista y racista, temas políticamente incorrectos así como frases intolerantes además de cosas que para otros o para mí son MUY personales...újule, ¿tons que queda? pos una Pata de Perro muy cansada de editar cada post. Tampoco se crean que me excedería mucho si no me autocensurara pero ¿pa qué buscarle tres pies el gato cuando tiene cuatro? Otra cosa por la que me dá flojera escribir es que tengo que checar más o menos mi ortografía, redacción y sentido de las frases... en serio. Imagínense ya con eso lo maleta que soy para esto de la escritura pues a pesar de que lo reviso varias veces miren nomás los resultados... chale. Alguna vez el Quique me preguntó que porqué si leía yo mucho (no como el Omar) no escribía bien y mi ortografía era más bien regularsona y ya no se diga de mi redacción, a lo que le respondí que no sabía, en serio. Es verdad que leo con bastente regularidad, sobre todo mucha basura pero mas o menos una cuarta parte de eso si está bien escrito, ¿tons? de veras que no lo sé, algo anda mal en mi cabeza o en la forma como aprendo las cosas o tal vez en la forma como las leo. En cierta ocasión estaba con unos conocidos y uno de ellos traía un texto impreso y nos pidió a cada uno de los presentes lo leyeramos en voz alta, dijimos que sí y empezamos. La leímos como tres personas y después de eso nos dijo que si nos habíamos dado cuenta de como estaba escrito el texto ¿cómo estaba escrito? respondimos ¿de que hablas? acto seguido nos mostró de nuevo la hoja y observamos con asombro que faltaban algunas letras, para ser precisos, faltaban vocales entre las palabras pero ninguno de los lectores nos habíamos dado cuenta aunque eso no impidió que lo leyeramos ¨bien¨, al menos todos oímos lo mismo.
Concluimos que leíamos "a vuelo de pajaro", no era que no entendieramos la idea de lo que leíamos sino que no nos fijabamos mucho de como estaba "escrito". Pues bien, creo que así leo casi siempre. Tambien tengo la muy mala contumbre de leer muy rápido las cosas que me interesan. Me entra un ansia de enterarme de que va a pasar en la historia que no vean. Un ejemplo muy extremo de eso es el siguiente: leí en una sentada "El nombre de la Rosa", toda una noche sin dormir. Creo que tampoco cené y me quede con un dolor de nalgas que pa que les cuento. "Los miserables" de Victor Hugo dos dias y en uno "las mil y una noches" (uno de los dos tomos, ya no recuerdo bien pues fue en mi pubertad) y así.
Termino satisfecha y creo tener en mi cabeza casi toda la información que, creo, intentó el escritor proporcionar a sus lectores. Eso espero.
Una anecdota curiosa sobre esto:
Recuerdo haber leído " Ensayo sobre la ceguera" de Saramago en una tarde-noche. Me gustó mucho. Poco tiempo después ví en un programa televisivo una entrevista con el autor donde platicó de como escribió este libro. Dijo que la casi-ausencia de puntuación había sido a propósito pues deseaba que el lector fuera más cuidadoso al leer. Dijo algo así: Imaginen que van manejando por una carretera, si esta tiene todas las señales de lo que hay en el camino pues uds ya no ponen atención a los detalles de la carretera y van muy comodos hasta que terminan el viaje solo viendo lo que les dijeron que vieran, si por el contrario la carretera no tiene señalizaciones o tiene pocas pues uds tienen que ir mas despacio, observando con cuidado el camino, deteniendose de vez en cuando para ver si van por el camino correcto y, olvidandose de la angustia que esto produce, también van conociendo el camino mejor, se van familiarizando mas con el y van apreciando los pequeños detalles que este ofrece que de otra forma no hubieran percibido, por eso no puse señales.
Después de oir eso me quede con los ojos abiertos como platos. ¿En serio no tenía puntuación?
No sé si eso es verdad pues nunca intente corroborarlo, pero es sabido que don Saramago tiene buen sentido del humor y a lo mejor nos estaba cotorreando, solo quiero decir que leí el libro sin darme cuenta de si sí o si no tenía estos signos de puntuación, pero estoy segura de que lo disfruté profundamente al grado de que en una temporada, corta por cierto, era mi libro favorito.
Algo que creo es verdad es que la lectura de un libro escrito sin signos de puntuación sólo provoca una variedad de interpretaciones de lo escrito, entonces, si fuera cierto lo contado por Saramago, debo decir que mi interpretación de lo leido me gustó y por lo que he oído o leído a lo largo del tiempo, esta es parecida a la de la mayoría.

Esto último me recuerda algo que leí en el libro "1201 preguntas y respuestas sobre el judaísmo" ¨La Tora tiene 49 interpretaciones posibles, y debes decidir según indique la mayoría¨ Eso dice el Talmud.


1 comentario:

quique ruiz dijo...

Supongo que son dos partes distintas del cerebro, la que lee y la que analiza lo que lee.
Yo me fijo bastante en cómo están escritas las cosas porque me gustan mucho las reglas.