domingo, noviembre 12, 2006

Una bici pal Omar y un scooter para mi.

Seguimos muy a gusto en el depa nuevo el cual sigue casi sin muebles. La estancia principal consta aún de nuestro par de sillas, mi banquito y un par de cajas, una es para echar basura como el periódico, propaganda que nos llega y demás papeles por el estilo y la otra la usamos cuado vamos por la despensa, digo, para no usar tantas bolsas; en realidad tenemos una cosa más: una tele. No me noto emocionada por esto, ¿verdad? pues en efecto, no lo estoy. Espero aún tener en mi interior el gusto por verla pero de momento el único que hace uso de ella es Omar. Casi religiosamente, cuatro dias a la semana a la media noche la prende para ver The Daily Show con Jon Stewart y cuando acaba este programa ve The Colbert Report conducido por Steve Colbert (un cuate que me impresiona porque casi no pestañea, yo le digo a Omar que es una maquina, no puede haber alguien así, que no pestañeé). Estos cuates, Colbert y Stewart, son chistosísimos, lo sé pues aunque yo casi no entiendo lo que dicen Omar me cuenta luego los chistes... hey, no es lo que uds están pensando ¡no soy tan sope! a ver, tranquilos, lo que pasa es que no entiendo casi nada el inglés hablado tons solo estoy como el chinito, ¿como? pues milando, milando el programa y en los comerciales mi chiquito me cuenta lo que pasó, je, sí, eso pasa, por esto es que me rio como diez minutos después del chiste. Es por efecto retardado...pero de la traducción.
Ahora han de estar diciendo que qué par de zonzos somos, que porqué no ponemos los captions (subtítulos), que así sería mas fácil para mí y más comodo para el marido. Ufff, tienen razón a medias, pero hay algo que nos impide hacer lo que nos sugieren y es el echo de que nuestra tele NO TIENE opcion de captions, está reteviejita. Nos la encontramos en el pasillo de nuestro edificio. No se vé bien, pero sirve. Lo de la imagen mejoraría, creemos, si le pusieramos una antena de verdad y no el alambrillo que le colgué.
A ver, voy a explicar algo, no vayan a quedarse con la idea que de verdad nos va tan mal que ya hasta la hacemos de pepenadores como el Quique ya empezaba a creer.
El edificio donde vivimos es de la universidad y le renta sólo a estudiantes de la U de Toronto que llegan a estudiar acá y que vienen acompañados de su familia; creo que esto ya lo expliqué en otra entrada anterior, bueno, muy seguido la gente de estos depas se está mudando ya sea porque ya terminaron sus estudios y se van a sus lugares de origen o sólo porque encontraron otro lugar que les gusto más o que sé yo. Esta gente, supongo que para no cargar tanto, muchas veces se deshacen de algunas pertenencias vendiéndolas a precios muy bajos y lo que no logran vender pero que aún está usable lo llevan a un lugar del edifico ubicado en el piso tres: el free store. Este lugarcillo sólo está abierto dos días a la semana y solo por un par de horas cada vez. Ahí encuentras ropa, trastes, libros, juguetes, muebles, carreolas y chucherias para bebés, es decir, chunches varias. Si te pones avispa si te apañas cosas buenas que la verdá no abundan aquí, pero si le buscas bien encuentras pequeñas joyitas. Por esto último a mi me gusta ir, de este modo ya me hice de una blusa y un sueter muuy padres, cuatro platos que parecen nuevos (pa la s visitas pues nosotros comemos en unos de plástico amarillo bien cómodos), también cuatro vasitos de vidrio en muy buen estado e iguales (pa los güisquis), un bote de basura muy bueno, unos libros para Omar y unas porqueriitas más pero no mucho, les digo, muchas veces uno solo encuentra cosas en un estado bastante cuestionable, como los sartenes, cazuelas, arroceras, tostadores y cafeteras. Se supone que revisan que las cosas que se ofrezcan ahí deben estar en buen estado pero como que luego eso no le hacen caso... Para no hacerla más cansada, la tele que tenemos ahora la encontramos fuera del free store pues la gente debe poner las cosas que va a donar ahí, justo a sus puertas. Omar y yo la vimos en la noche y, como dicen, el que apaña primero, apaña mejor, que nos adelantamos y que nos traemos la tele antes de dejar que otros la vieran.... ups. Ya la vamos a devolver pues encontramos una tele mejor, una que sí se ve como las teles que conocemos, con Captions y con visibles entradas para DVD y hasta con control remoto y antena. Este tipo de cosas no las encuentras en el free store, las compras y eso hicimos nosotros.
Vimos un anuncio de que alguien de nuestro edificio vendía algunas cosas pues se iban a mudar. Luego luego hablamos por teléfono ver cuando podiamos a ver a estas personas pues los precios y las fotos de las cosas se veian muy bien y... pues ya hicimos negocios. Además de la tele, que es de 20", compramos el mueble para la tele, un escritorito con lámpara y un librerillo,
La única cosa es que aunque ya tenemos esto, la verdad no lo tenemos... los chavos estos nos pidieron una prórroga para darnos las cosas, digo, hasta que ellos se muden y esto es el 22 de este mes. Así está la cosa. Les dijimos que sí pues la verdad nos vendieron las cosas bien baras y en muy buen estado.
Ahora solo me angustia eso de estar llenandonos de cosas tons ya acordamos entre nosotros que solo si encontramos cosas muuuy baratas y que nos gusten o sólo que nos hagan muuucha falta, las vamos a comprar. Una compra anunciada así es la bici de Omar. Ojalá y a alguien se le ocurra tener un scooter (patín del diablo) y venderlo barato y en buenísimas condiciones, je, para mí.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Por más que la patita de perro quiera negarlo, ya les gustó ser pepenadores.

¡Qué caray con lo que México exporta al extranjero!

Citlalic dijo...

Estaba triste pero leí tu entrada y solté la carcajada en plena oficina. Eres buena terapia.

Saludos

quique ruiz dijo...

Tráiganme una bici.