Aún el clima me tiene en ascuas. La semana pasada hizo un frío de la chingada pero ayer lunes amaneció soleado y templadito. Hoy solo estuvo nublado pero del frío ni sus luces. No estamos como en la ciudad de Los Angeles (que más bien debería de llamarse ahorita ciudad de los demonios pues está como a 34 grados), no, estamos como a 12 grados pero yo ya quiero ver como va a estar el frío-frío, no es que yo sea muy salsa, no, solo que lo quiero frente a mi pa medir fuerzas....Si me gana, que es lo mas seguro, ya me quedaré en mi nidito todo el invierno, vestida con ropas minúsculas -o sin ellas- viendo desde la ventana a la gente que tiene que salir y lidiar con la nieve mientras a mi alrededor me empiecen a sofocar con los 21 grados de temperatura departamental.
Ya les conté que en el balcón del departamento unas palomas ya hicieron su base de operaciones: ahí viven. Podemos comprar malla de alambre y ponerla de la forma que estos bichos no vuelvan a entrar al mentado balcón, que de paso sea dicho, no usamos pero como que no quiero. Ya en la primavera a lo mejor si las corro pero ahorita si me dan pena. Me gusta verlas todos los dias y me son de mucha utilidad. Cuando veo una paloma toda hecha bola o mojada me doy una idea del clima afuera. Se esponjan cuando hace frio o cuando hace mucho viento o en ambos casos. Pobrecillas. Yo pensaba que eran palomas mas grandes de las que habia visto en el DF y otros lugares de Méx. pero fijándome bien es solo que se hinchan para guardar aire caliente entre sus plumas. Han de estar igual de flacas que las de allá.
Los árboles ya estan terminando de dar todo de sí, en el verano era esa sombra que toda fresca que proyectaban y su verdor; en otoño era más bien el hermoso espectáculo de las hojas cambiando de color: de rojo a anaranjado despues amarillo y ahorita como cafecito claro. El ruido de las hojas mientras el viento las mueve es música señores, música. Orita, ya se están quedando pelones, se ve como poco a poco se van cayendo las hojas, pero uno no siente dolor por eso, sino una especie de calma pues estamos seguros de que es temporal: no estan muertos, simplemente están durmiendo.
Iba caminando hoy en Queen´s Park. Es ya parte de mi camino habitual, y me gusta, pero como todo a su alrededor cambia, aún no lo reconozco bien; cada día me ofrece una nueva cara. Ahorita que hace menos frio veo más ardillas en el parque. Me gustan las ardillas, sus ojos saltones, sus colas esponjozas, sus panzas gordas y sus manitas con dedos flacos.
Las hay de dos colores: cafes y negras. Se la pasan corriendo por el parque, come y come, supongo que se han de decir entre ellas : atásquense orita que hay lodo, después ya ni eso habrá. ¿Dónde viviran estos gusanos en el invierno? Ora sí que han perdido todo el miedo a los humanos, lo importante es comer y comer; las oigo correr pues pisan las hojas secas y hacen ruiditos. Me gusta perseguirlas. También hay muchas palomas por aquí, tampoco se quieren perder el buen clima y la poca comida que les queda... Sé que está lloviendo, de hecho mi paraguas me esta cubriendo pero al ver a mi alrededor parece que solo llueven hojas, caen muchas en un vaiven suave. Me quito un poco el paraguas para llenarme de hojas pero solo siento una lluviecita de agua, aún así me sigue pareciendo que llueven hojas amarillas y me imagino que nos va a inundar una ola de ese color pues a mis paso todo el suelo está lleno de hojas. Yo primero quiero hundirme poco a poco en esa como agua amarilla, nadar en ella junto con las ardillas y las palomas, divertirnos como locas, molestándonos y haciendonos ruiditos. Quiero tener una cola de ardilla.
Ya les conté que en el balcón del departamento unas palomas ya hicieron su base de operaciones: ahí viven. Podemos comprar malla de alambre y ponerla de la forma que estos bichos no vuelvan a entrar al mentado balcón, que de paso sea dicho, no usamos pero como que no quiero. Ya en la primavera a lo mejor si las corro pero ahorita si me dan pena. Me gusta verlas todos los dias y me son de mucha utilidad. Cuando veo una paloma toda hecha bola o mojada me doy una idea del clima afuera. Se esponjan cuando hace frio o cuando hace mucho viento o en ambos casos. Pobrecillas. Yo pensaba que eran palomas mas grandes de las que habia visto en el DF y otros lugares de Méx. pero fijándome bien es solo que se hinchan para guardar aire caliente entre sus plumas. Han de estar igual de flacas que las de allá.
Los árboles ya estan terminando de dar todo de sí, en el verano era esa sombra que toda fresca que proyectaban y su verdor; en otoño era más bien el hermoso espectáculo de las hojas cambiando de color: de rojo a anaranjado despues amarillo y ahorita como cafecito claro. El ruido de las hojas mientras el viento las mueve es música señores, música. Orita, ya se están quedando pelones, se ve como poco a poco se van cayendo las hojas, pero uno no siente dolor por eso, sino una especie de calma pues estamos seguros de que es temporal: no estan muertos, simplemente están durmiendo.
Iba caminando hoy en Queen´s Park. Es ya parte de mi camino habitual, y me gusta, pero como todo a su alrededor cambia, aún no lo reconozco bien; cada día me ofrece una nueva cara. Ahorita que hace menos frio veo más ardillas en el parque. Me gustan las ardillas, sus ojos saltones, sus colas esponjozas, sus panzas gordas y sus manitas con dedos flacos.
Las hay de dos colores: cafes y negras. Se la pasan corriendo por el parque, come y come, supongo que se han de decir entre ellas : atásquense orita que hay lodo, después ya ni eso habrá. ¿Dónde viviran estos gusanos en el invierno? Ora sí que han perdido todo el miedo a los humanos, lo importante es comer y comer; las oigo correr pues pisan las hojas secas y hacen ruiditos. Me gusta perseguirlas. También hay muchas palomas por aquí, tampoco se quieren perder el buen clima y la poca comida que les queda... Sé que está lloviendo, de hecho mi paraguas me esta cubriendo pero al ver a mi alrededor parece que solo llueven hojas, caen muchas en un vaiven suave. Me quito un poco el paraguas para llenarme de hojas pero solo siento una lluviecita de agua, aún así me sigue pareciendo que llueven hojas amarillas y me imagino que nos va a inundar una ola de ese color pues a mis paso todo el suelo está lleno de hojas. Yo primero quiero hundirme poco a poco en esa como agua amarilla, nadar en ella junto con las ardillas y las palomas, divertirnos como locas, molestándonos y haciendonos ruiditos. Quiero tener una cola de ardilla.
2 comentarios:
Oye, esta narración me gustó mucho, toda de ensueño de niña. Me gustó mucho el final: al leerlo, hasta me dieron ganas a mí también de tener una cola de ardilla.
Yo quisiera ver los árboles y la alfombra de hojas que se forma.
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